Croquetas de Pollo y Jamón.



¡¡ La verdad, que en torno a la croqueta  existe todo un mundo !! quien no ha oído decir "como las croquetas de mi madre, ningunas" y probablemente tengan toda la razón, es una de las comidas que mas nos gustan cuando somos pequeños y ese recuerdo se guarda como uno de los mejores.

Las croquetas se pueden hacer de mil rellenos, salmón ahumado, setas, roquefort..... lo que os digo, todo un mundo....

Pero creo, que si hay algún consejillo que dar, y es que he visto y probado muchas croquetas y hay una cosa clara:
-Las buenas croquetas deben resultar trabajosas a la hora de hacer y freir, eso es un indicador de que la masa es muy cremosa y jugosa, una croqueta dura, nunca será una buena croqueta.
-El segundo consejo es el tiempo en el que cuece la bechamel con sus ingredientes, cuanto mas tiempo mejor.

Y eso si, siempre ingredientes de calidad, si es jamón que sea bueno y lo mismo con el resto.

Yo a estas últimas les he añadido puerro y la verdad ¡todo un descubrimiento!!!





Ingredientes:

1 puerro
150 gr. de jamón
200 gr. de pollo asado
100 gr. de mantequilla
40 gr. de aceite
180 gr. de harina
800 ml. de leche
1 chorrito de nata
Nuez moscada
Pimienta y sal
Huevos
Pan rallado

Estas croquetas son para que las hagáis un día que tengáis sobras de pollo asado, ya que este pollo con su jugo incluído da un gusto increible a las croquetas.

Debemos tener picado y preparado previamente el jamón muy pequeño y el pollo (incluyendo el jugo que tenga).

1. En una cacerola ponemos el aceite y la mantequilla y rehogamos el puerro picado muy pequeñito.
2. Añadimos la harina la tostamos bien y vamos añadiendo la leche poco a poco hasta que nos quede formada la bechamel (si os salen grumos y no se deshacen,podéis utilizar la batidora para que os quede muy suave).
3. Añadimos el resto de ingredientes: el jamón, el pollo, la pimienta y la nuez moscada, la sal la dejamos al final, una vez probemos el punto de sal que queda tras cocer el jamón. 
4. Damos vueltas a la crema durante 12 - 15 minutos, en el último minuto añadimos un chorrito de nata, dará blancura y suavidad a la mezcla.
5. Por último vertemos la bechamel en un recipiente, donde la dejaremos enfriar durante un día entero preferentemente, sino podéis, hasta que enfríe.
6. Solo nos queda freírlas, las pasamos por huevo y pan rallado, dándoles la forma que mas nos guste, redondas u ovaladas, las freímos en abundante aceite y que esté bien caliente.

Nota: Os quedarán mucho mas crujientes, si las pasáis dos veces por el pan rallado, es decir, pan rallado, huevo y pan rallado de nuevo.

Con el puerro el sabor final se intensifica mucho, ¡¡ ya veréis que buenas!!



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